Un equipo de científicos en China desarrolló un sistema de fotosíntesis artificial que convierte dióxido de carbono y agua en combustible utilizando la luz solar. El material principal, un catalizador de trióxido de tungsteno modificado con plata (Ag/WO₃), funciona como una especie de “batería solar” que almacena temporalmente electrones para mejorar la reacción química.
El sistema imita el proceso de las plantas al separar la oxidación del agua y la reducción del CO₂, permitiendo que los electrones almacenados se utilicen después para convertir el CO₂ en monóxido de carbono, un componente útil para producir combustibles. Gracias a la oscilación entre los estados W⁶⁺ y W⁵⁺ del tungsteno, el material puede capturar y liberar electrones de forma eficiente.
Las pruebas demostraron que el dispositivo puede producir aproximadamente 1.5 mmol de CO por gramo cada hora, con una selectividad superior al 90% y buena estabilidad durante varios ciclos de uso. Además, funcionó con agua común y luz solar natural, lo que sugiere que esta tecnología podría escalarse en el futuro para producir energía limpia y reciclar CO₂.
La noticia describe un avance en fotosíntesis artificial desarrollado por científicos chinos que busca imitar el proceso de las plantas para transformar dióxido de carbono y agua en combustible utilizando la energía del sol. El sistema utiliza un material basado en trióxido de tungsteno con plata que actúa como una especie de “batería solar”, capaz de almacenar temporalmente electrones y mejorar la eficiencia de la reacción.
Este diseño se inspira en los fotosistemas naturales de las plantas, separando las reacciones de oxidación del agua y reducción del CO₂ para hacer el proceso más estable y eficiente. Como resultado, se logra una producción constante de monóxido de carbono con alta selectividad y pocos subproductos.
En general, este avance muestra el potencial de usar procesos inspirados en la fotosíntesis, para producir energía limpia y reutilizar CO₂, lo que podría ayudar en el futuro a desarrollar combustibles más sostenibles a partir del monóxido de carbono generado en este proceso, lo que ayuda a diversificar la matriz energética.
Villellas, A. (2026, marzo 13). China succeeds in mimicking photosynthesis and transforming CO₂ and water into fuel: The experiment that could revolutionize the production of synthetic gasoline. ECOticias.
Lucarás, A. (2026). China rompe las leyes naturales: crea un material que imita plantas y funciona como batería solar. OKDiario.