martes, 26 de mayo de 2026

 

Nuevo estudio afirma que las energías renovables con suministro continuo 24/7 ya pueden competir en coste con nuevas plantas de gas y carbón

China demuestra que proyectos solares y eólicos con baterías pueden suministrar energía limpia las 24 horas por menos de 100 dólares por MWh. Electricidad renovable 24/7. Competencia real frente al gas y carbón. Costes eléctricos en caída libre. Menos dependencia fósil, más estabilidad. Durante años, el gran argumento contra las energías renovables ha sido siempre el mismo: el sol se pone y el viento no sopla cuando uno quiere. La llamada intermitencia ha servido como justificación para mantener centrales de gas, carbón o incluso nuevas apuestas nucleares como respaldo permanente del sistema eléctrico.

La combinación de energía solar barata, parques eólicos cada vez más eficientes y una caída brutal del precio de las baterías está empujando un modelo que hace apenas una década parecía inviable: sistemas renovables capaces de suministrar electricidad prácticamente las 24 horas del día. Esta transición empieza a apoyarse en tecnologías que ya existen y que, además, llevan años desplegándose a gran escala.

En lugar de diseñar instalaciones renovables ajustadas al consumo medio, muchos proyectos empiezan a apostar por sobredimensionar masivamente la generación solar y eólica. Instalar muchísimos más paneles y aerogeneradores de los necesarios en condiciones normales. El coste de fabricar paneles solares y baterías ha caído de manera radical, especialmente en China. Ya resulta más barato instalar más capacidad renovable de la necesaria y almacenar excedentes que construir nuevas centrales térmicas alimentadas por combustibles fósiles. Producir excedentes solares se ha convertido casi en parte del modelo de negocio.

El informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) señala que China ya está alcanzando costes extremadamente bajos en proyectos híbridos de solar y almacenamiento. China domina prácticamente toda la cadena industrial: fabricación de paneles solares, refinado de minerales críticos, producción de baterías, electrónica de potencia y despliegue de redes eléctricas. Algunos proyectos analizados por IRENA podrían ofrecer electricidad firme por debajo de los 92 euros por megavatio hora, una cifra comparable o incluso inferior al coste de nuevas centrales de gas. Ciertas plantas solares con baterías en zonas de alta radiación lograron costes cercanos a los 42 euros por megavatio hora con niveles de fiabilidad muy altos.

La tecnología de ion-litio está mejorando gradualmente mientras baja de precio. Y esa combinación altera por completo la ecuación energética. California ya ofrece una pista de hacia dónde puede ir el sistema eléctrico global. Allí, las enormes instalaciones solares generan tal cantidad de electricidad durante el día que las baterías se cargan masivamente y luego devuelven parte de esa energía durante el pico nocturno de consumo. El porcentaje de respaldo fósil se reduce año tras año. Además, empiezan a surgir tecnologías complementarias que podrían ampliar la autonomía del almacenamiento: baterías de sodio, sistemas térmicos, almacenamiento gravitacional o hidrógeno verde.

Los territorios con abundante radiación solar, grandes extensiones disponibles y buen recurso eólico parten con ventaja evidente. Australia, Chile, Marruecos, Arabia Saudí o determinadas regiones de Estados Unidos y China aparecen constantemente en los análisis internacionales como futuros polos energéticos globales. También España. La Península Ibérica reúne una combinación especialmente interesante: muchas horas de sol, creciente capacidad eólica, interconexiones europeas y un aumento constante del almacenamiento energético. El mapa energético global empieza a moverse otra vez.

El principal problema empieza a no ser la tecnología. En muchos países, las barreras más complicadas son burocráticas: permisos lentos, redes eléctricas saturadas, falta de planificación o marcos regulatorios pensados para un sistema fósil del siglo XX. Instalar paneles solares ya no es lo difícil. Lo complicado es conectar miles de megavatios nuevos a una red preparada para otro modelo energético completamente distinto. La electrificación masiva del transporte, la climatización y parte de la industria hará crecer mucho la demanda eléctrica en las próximas décadas. Eso obliga a reforzar redes, digitalizar sistemas y construir almacenamiento a gran escala.

 

 

https://ecoinventos.com/nuevo-estudio-afirma-que-las-energias-renovables-con-suministro-continuo-24-7-ya-pueden-competir-en-coste-con-nuevas-plantas-de-gas-y-carbon/

lunes, 25 de mayo de 2026

CFE, ¿10 años de calificados o 10 años de monopolio?

CFE Calificados es la filial de la Comisión Federal de Electricidad especializada en el Suministro Calificado para empresas cuyo consumo en mayor a 1 MW (Mega Watt). Opera como suministradora de servicios calificados, autorizado por la Comisión Nacional de Energía (CNE), y representamos a nuestros clientes dentro del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).




Esta rama de la CFE se encarga básicamente de ofrecer energía y potencia a precios competitivos, con gestión integral del suministro, certificados de energía limpia y acompañamiento técnico y regulatorio especializado, respaldados por la experiencia, “solidez” y cobertura nacional de la CFE.


El pasado 23 de mayo de 2026 CFE Calificados cumplió diez años de participar en el mercado eléctrico mayorista como suministrador de energía, actualmente la filial con presencia en 25 estados atendió 200 empresas y garantizó más de 3000 MW para mantener la operación industrial sin interrupciones.


Con la dirección de la Mtra. Emilia Esther Calleja y la Mtra. María Elena Villarreal Salazar, la filial impulsa la migración a energías renovables, este movimiento refuerza su papel como socio en la transición energética industrial. La meta consiste en ampliar opciones y ofrecer un servicio integral a usuarios calificados.


Emilia Esther Calleja Alor. Directora general de la Comisión Federal de Electricidad.

Actualmente esto es lo que las noticias dicen sobre CFE Calificados pero no todo puede ser tan fácil. CFE Calificados nace en el año 2016, durante sus primeros dos años aprendió sobre los contratos de cobertura eléctrica conocidos como “Power Purchase Agreements”, y aprender a operar en las subastas y el mercado de corto plazo administrado por el CENACE (Centro Nacional de Control de Energía).


Después tuvo que ofrecer contratos de largo plazo atractivos, por último del 2021 hasta el presente han ocurrido intensos debates sobre la política energética en México, a pesar de los intentos de modificar las reglas de despacho para fortalecer la posición de la CFE frente a los privados, CFE Calificados ha tenido que mantenerse ágil comercialmente y tratar de asegurar la entrega de energía a los grandes complejos industriales que sostienen la economía del país.


Durante los últimos años, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y el Gobierno Federal han implementado políticas para fortalecer la posición de la CFE frente a los competidores privados. Aunque no han cambiado la regla que permite a los Usuarios Calificados comprarle a privados, sí han hecho que operar para los privados sea más difícil.


La CRE ha sido mucho más lenta en aprobar nuevos permisos de generación privada o modificaciones a los permisos existentes de los Suministradores privados. Han existido diversos intentos legales (como la reforma a la LIE) para darle prioridad a la energía generada por las plantas de la CFE al momento de subirla a la red, incluso si la energía de un generador privado (solar o eólico) es más barata en ese momento. Estas fricciones administrativas han hecho que algunas empresas industriales, para evitar riesgos de que su proveedor privado tenga problemas regulatorios, decidan voluntariamente irse a la segura firmando con CFE Calificados.


Referencias:
Redacción. (2026, 25 mayo). CFE calificados, 10 años impulsando el desarrollo energético de la industria en México. https://hojaderutadigital.mx/cfe-calificados-10-anos-impulsando-el-desarrollo-energetico-de-la-industria-en-mexico-2/

Lagunas, S. I. B., & Lagunas, S. I. B. (2026, 25 mayo). CFE calificados celebra diez años impulsando el desarrollo energético industrial. Energía Hoy. https://energiahoy.com/electricidad/cfe-calificados-celebra-diez-anos-impulsando-el-desarrollo-energetico-industrial/

Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2014, 11 de agosto). Ley de la Industria Eléctrica. Diario Oficial de la Federación. https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LIElec.pdf

Centro Nacional de Control de Energía. (2026). Participantes del Mercado Eléctrico Mayorista. Gobierno de México. https://www.cenace.gob.mx/Paginas/SIM/ParticipantesMercado.aspx

Comisión Reguladora de Energía. (2022, 14 de enero). Resolución Núm. RES/348/2021 por la que la Comisión Reguladora de Energía aprueba el modelo de contrato mercantil para la prestación del servicio de suministro de último recurso a usuarios calificados. Diario Oficial de la Federación. https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5640656&fecha=14/01/2022

Comisión Reguladora de Energía. (2022, 6 de diciembre). Acuerdo Núm. A/028/2022 por el que la Comisión Reguladora de Energía emite el procedimiento aplicable a los Usuarios Calificados que se encuentren recibiendo el Suministro de Último Recurso para garantizar la continuidad del suministro eléctrico. Diario Oficial de la Federación. https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5673413&fecha=06/12/2022


sábado, 23 de mayo de 2026

Nueva tecnología para generar energía de las olas permitirá solventar las problemáticas de los centros de datos.

Se llama OCEAN-2. Es el proyecto llevado a cabo por la empresa Panthalassa el cual se basa en el principio de generación de convertidores de rebosamiento. Estos son un tipo de dispositivo que aprovecha la energía de las olas para cargar un reservorio de agua más alto del nivel del mar. Cuando la ola pasa esta agua es descargada de forma controlada y pasa por una turbina la cual genera energía. 

A la energía que se obtiene de las olas se le conoce como undimotriz y existen varios tipos de prototipos dependiendo de cómo aprovechan esta energía. Algunos proyectos de generación undimotriz son UniWave200, Penghu, Yongsoo OWC, Mutriku, etc. 

Pero el dispositivo OCEAN-2 es diferente. Este tiene una cabeza redonda de hormigón de 10 metros de diámetro que flota. Bajo el agua queda sumergido un tubo largo con un agujero por debajo donde entra agua. Combinados, el proyecto tiene  aproximadamente 250 pies (76.2 m) de longitud. 

Cuando el dispositivo sube y baja por el movimiento de las olas fuerza agua a moverse dentro de este tubo el cual tiene una constricción. Al pasar agua por esta zona estrecha se genera un jet a presión que empuja el agua a la cabeza del dispositivo.  

De ahí el agua regresa al mar por otra parte del tubo y en el proceso hace girar turbinas que son las que generan energía. 

En las pruebas realizadas en Puget Sound, USA; junto con la empresa Everett Ship Repair se registraron picos de 50 kW y el dispositivo se mantuvo estable en corrientes complejas probando la viabilidad de esta tecnología. 

El equipo de Panthalassa considera este proyecto como un rotundo éxito y se ha puesto a trabajar en su nuevo prototipo OCEAN-3 después de recibir una inversión de 140 millones de dólares por diversos empresarios. 


Esto es ya que Panthalassa ha vendido el proyecto con la idea de usar la energía ahí mismo en el océano con centros de datos que transmitirán la información vía satélite. 

Esto surge porque el dispositivo no está anclado al fondo marino, únicamente flota y no tiene manera de llevar energía a la costa. El equipo ha pensado en algunas formas de solventar este problema, una de estas es la generación in situ de hidrógeno verde. Este combustible luego puede ser transportado por barco a la costa para ser aprovechado. 

Otra idea (y la que ha dado más de que hablar) es combinar el dispositivo con bases de datos. Esto solventaría varios problemas de los centros de datos ya que no compiten por terrenos con agricultura o zonas residenciales; usaría energía limpia; usaría el mismo mar para enfriar las computadoras. 

Se espera para agosto tener el funcionamiento el nuevo prototipo.

A pesar de que el proyecto se ve muy prometedor todavía quedan incógnitas que resolver. Es verdad que ya se decidieron por los centros de datos pero cabe preguntarse si se podría usar para generar electricidad utility-scale.

El tiempo de vida del proyecto también es importante. El mar es un ambiente muy hostil para los materiales, la salinidad, humedad e incluso los propios animales degradan los materiales.

Por último, el responsable ambiental del proyecto, el Dr. Liam Chem afirmó que las pruebas no mostraron alteraciones significativas en la vida marina.


 Escrito por: Rubén Misael Cota de Anda.

 

Fuentes.-

  • https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2026-05-03/eeuu-arroja-esferas-mar-fuente-energia-1qrt_4282796/  
  • https://www.cbsnews.com/news/using-wave-energy-to-power-sea-based-ai-data-centers/ 
  • https://www.oregonlive.com/business/2026/05/portland-based-ocean-energy-startup-gets-140-million-investment-from-billionaire-backers.html 
  • https://lowercarbon.com/company/panthalassa/ 
  • https://www.techeblog.com/ocean-2-buoy-clean-energy-panthlassa/ 
  • https://openei.org/wiki/PRIMRE/Databases/Projects_Database/Devices/Ocean-2 
  • https://undimotriz.frba.utn.edu.ar/lo-mas-destacado-de-la-energia-undimotriz/ 
  • https://elportaldelaenergia.com/undimotriz/  

Página de la empresa:

  •  https://panthalassa.com/join 

miércoles, 13 de mayo de 2026

Desarrollan solución para alargar vida y eficiencia de las baterías de litio-azufre

 La industria de la electromovilidad y todas las demás que utilizan baterías están volteando hacia aquellas con base en litio-azufre (Li-S), ya que tienen mayor capacidad, son más potentes, más ligeras y más baratas.

Sin embargo, su desgaste es mucho más rápido que el de las baterías de iones de litio tradicionales, por lo que la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega está desarrollando una solución llamada HiSep-II que permitiría aumentar los ciclos de carga de 200 a mil.

Un equipo de científicos de la Universidad, liderados por Önder Tekinalp, está haciendo pruebas hasta ahora con éxito con una capa inteligente ultrafina que puede proteger las baterías de Li-S.

¿Por qué se desgastan pronto las baterías con azufre?

Tekinalp explicó que los polisulfuros de litio (LPS) se forman cuando la batería está en funcionamiento y se mueven entre los electrodos, el ánodo –con carga positiva– y cátodo –carga negativa–, un fenómeno llamado “lanzadera”, lo que provoca que la batería se desgaste muy rápido, de manera que pierde capacidad y su vida útil se reducen significativamente.

Por ello, dijo el becario postdoctoral del Departamento de Ingeniería Química, las baterías de Li-S aún no se han incorporado a los vehículos eléctricos.

Los LPS son básicamente son azufre de cadena larga (Li2Sxque se forman cuando el azufre en estado sólido se reduce y acepta iones de litio en el ambiente del electrolito de la batería. Este proceso sucede cuando la batería se descarga.

Los LPS reaccionan con el litio y provoca la pérdida del material activo del ánodo.

¿Cómo actúa el HiSep-II?

Tekinalp refirió que entre los electrodos de la batería se encuentra un separador que evita, entre otros, un corto. Así que, cuando se coloca la micromalla HiSep-II, actúa como un filtro inteligente.

De esta manera, el filtro bolquea el paso de sustancias nocivas mientras permite el libre tránsito de los iones de litio.

El equipo de investigadores notó que la mayoría de los desarrolladores de tecnología que están trabajando para mejorar las baterías de litio-azufre se han concentrado en la química de los cátodos y de los electrolitos, pero ellos, por su parte, han enfocado sus investigaciones en la partición.

Al evitar la acción de los LPS, los ciclos de carga de una batería tipo Li-S pueden aumentar en un factor de cinco. Esto significa que un ciclo de carga, consistente en la carga total de la batería y su descarga total, que actualmente es de solo 200, se quintuplique con la instalación de la capa ultrafina, y podría aumentar a mil.

Ventajas para la electromovilidad

Tekinalp y su equipo consideran que la tecnología en la que están trabajando, ya patentada, puede adelgazar un paquete de baterías de 800 voltios en más de 200 kilogramos.

Esto redituaría en una mejor eficiencia del vehículo y un alcance más largo. Además, el azufre es un elemento abundante, factor que lo hace barato.

Otros usos

Las baterías de Li-S con la tecnología HiSep-II también tienen un amplio campo de uso en las industrias de la aviación, aeroespacial, de los drones y del transporte marítimo, prevén los científicos.

Añadieron que el proceso de fabricación es relativamente barato y amigable ambientalmente hablando.

El equipo que trabaja en el HiSep-II, en el proyecto del mismo nombre, indicó que ya está patentado desde 2023 y la Universidad está trabajando para hacerlo comercialmente viable.

https://energiaadebate.com/desarrollan-solucion-para-alargar-vida-y-eficiencia-de-las-baterias-de-litio-azufre/

La inteligencia artificial al servicio de las energías renovables: la revolución fotovoltaica

 

La inteligencia artificial al servicio de las energías renovables: la revolución fotovoltaica.

De aquí a 2030, se estima una reducción del 40 al 60% en la necesidad de recursos humanos por MW, compensada parcialmente por nuevos roles en la gestión de sistemas de IA y robótica.

El sector solar fotovoltaico está experimentando una transformación silenciosa pero profunda. A medida que la energía fotovoltaica desempeña un papel cada vez más crucial en la transición energética, otra revolución se vislumbra entre bastidores: la IA está sentando las bases para rediseñar todo el ciclo de vida de la energía solar.

En fabricación, la IA generativa puede ir mucho más allá del simple control de calidad: algoritmos de aprendizaje automático optimizarán en tiempo real la producción, analizando miles de combinaciones, maximizando la disponibilidad de las máquinas y reduciendo pérdidas y costes.

La fase de diseño de las instalaciones será la que más rápidamente verá emerger las ventajas aportadas por la IA generativa. Allí donde un ingeniero evalúa decenas de configuraciones, la IA analiza miles, optimizando la producción, los costes y las limitaciones del emplazamiento, identificando diseños económicamente óptimos en un tiempo récord. Otro aspecto clave del uso del procesamiento del lenguaje natural es su adaptabilidad a diferentes contextos legislativos y lingüísticos, acelerando la obtención de permisos.

Incluso la fase de construcción, la más intensiva en recursos humanos, está viendo la llegada de tecnologías inteligentes. Drones realizan levantamientos topográficos de alta precisión, mientras que sistemas inteligentes optimizan los tiempos de instalación. En China y Australia, robots guiados por IA ya instalan paneles a una velocidad cuatro veces superior a la de los humanos.

No obstante, es en la fase de gestión operativa donde la IA demuestra su potencial más disruptivo. El mantenimiento predictivo basado en IA puede reducir los costes de operación, mientras que robots y drones realizan tareas de limpieza, diagnóstico e incluso reparación con un mínimo de supervisión humana, identificando anomalías antes de que se conviertan en fallos.

En la gestión de activos, la IA administra de forma autónoma carteras de instalaciones, maximizando en tiempo real los ingresos mediante el análisis de previsiones meteorológicas, demanda y precios de la electricidad. Por su parte, el procesamiento del lenguaje natural democratiza el acceso para los usuarios residenciales o para segmentos emergentes, como el agrovoltaico.

Esta transformación no está exenta de desafíos. Su implementación requiere inversiones importantes, competencias especializadas y una gestión cuidadosa de la mano de obra. De aquí a 2030, se estima una reducción del 40 al 60% en la necesidad de recursos humanos por MW, compensada parcialmente por nuevos roles en la gestión de sistemas de IA y robótica. Sin embargo, esta evolución también representa una oportunidad: la IA permite paliar la escasez de competencias y mano de obra que podría limitar la expansión del mercado fotovoltaico.

La convergencia entre la IA y la energía solar no es solo una evolución tecnológica: es un facilitador esencial de la transición energética. Hará que el sector fotovoltaico sea más eficiente y más competitivo. Aquellos que integren estratégicamente la IA, inviertan en competencias y aborden proactivamente los desafíos de implementación, darán forma al futuro del sector solar.

https://www.pv-magazine.es/2025/12/23/la-inteligencia-artificial-al-servicio-de-las-energias-renovables-la-revolucion-fotovoltaica/

martes, 12 de mayo de 2026

Hielo como batería: tecnología antigua, problema urgente

Cuando pensamos en almacenamiento de energía, casi siempre imaginamos enormes racks de baterías de litio, cables y pantallas parpadeantes. Pocas personas piensan en agua congelada. Y sin embargo, el hielo está emergiendo como una de las respuestas a uno de los  problemas energéticos más urgentes de nuestra época, que consiste en cómo enfriar una civilización que cada vez demanda más electricidad sin colapsar las redes que la sostienen.


El principio físico detrás de las baterías de hielo es tan simple como efectivo. Todo parte del concepto de calor latente. Cuando el agua pasa de líquido a sólido, libera o absorbe una cantidad enorme de energía sin cambiar de temperatura. Para visualizar la diferencia: enfriar un kilogramo de agua de 20°C a 0°C requiere apenas 84 kilojoules. Eso es calor sensible, el que sí mueve el termómetro. Pero convertir ese mismo kilogramo de agua a 0°C en hielo a 0°C requiere 334 kilojoules adicionales, sin que la temperatura cambie ni un grado. Para dimensionar esa cantidad: 334 kilojoules es la energía suficiente para hervir un litro de agua desde temperatura ambiente. Todo eso está guardado en un simple kilogramo de hielo. Es decir, el simple acto de congelar guarda cuatro veces más energía que todo el proceso de enfriamiento previo.



Los sistemas aprovechan esto congelando grandes volúmenes de agua por la noche usando compresores eléctricos. Al día siguiente, cuando el edificio necesita enfriarse, el hielo se derrite absorbiendo el calor del ambiente y enfriando el agua que circula por las tuberías del edificio. El compresor descansa y la red eléctrica también.




Aquí es donde entra un problema que muchas personas no visualizan, que es el estrés de la red eléctrica en horas pico. Imagina que en una ciudad de un millón de habitantes, entre las 2 y las 6 de la tarde, todos encienden el aire acondicionado al mismo tiempo. La demanda se dispara en cuestión de minutos y las plantas generadoras convencionales no pueden responder tan rápido. Por ello, se deben tener en reserva plantas de respaldo llamadas centrales de punta o “peaker plants” que funcionan con gas natural, diesel o combustóleo, y solo se activan en esos momentos críticos. Son las más contaminantes y las más costosas de operar. Cada edificio que usa una batería de hielo es un edificio que deja de pedirle energía a la red exactamente en ese momento de crisis, reduciendo directamente la necesidad de quemar combustibles fósiles de emergencia.



Existe una versión aún más poderosa de este sistema relacionada con los paneles solares. La generación fotovoltaica produce su máxima energía entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde, justo antes del pico de demanda de enfriamiento, y deja de generar cuando el sol se oculta. Esto provoca que mucha de esa energía limpia simplemente se desperdicie. La batería de hielo resuelve este desajuste de forma brillante porque el sistema puede configurarse para usar la generación solar del mediodía para producir hielo que luego enfriará el edificio durante la tarde pico. La energía del sol queda literalmente atrapada en bloques de hielo, lista para ser liberada cuando más se necesita.


Los casos reales confirman que esto no es solo teoría. El Hospital Norton Audubon en Kentucky congela 280,000 litros de agua cada noche y estiman que el sistema y otras medidas de ahorro energético le han ahorrado casi 4 millones de dólares desde 2016. La empresa Nostromo Energy instaló sus IceBricks en el Hotel Beverly Hilton en Los Ángeles y en 2025 lanzó una versión diseñada específicamente para centros de datos de inteligencia artificia. 


Debemos ser realistas y entender que las baterías de hielo no son una solución mágica definitiva, sino una pieza fundamental de un rompecabezas mucho más grande. No van a resolver la crisis climática por sí solas, pero ofrecen una herramienta de gestión térmica que nos da algo invaluable: tiempo y estabilidad. La pregunta no es si funcionan, pues ya lo demostraron, sino cuántos sectores seguirán ignorando que una parte de la solución lleva décadas esperando en el congelador.




Fuentes: 

U.S. News & World Report. 2025. Buildings are turning to ‘ice batteries’ for sustainable air conditioning. U.S. News. https://www.usnews.com/news/business/articles/2025-10-07/buildings-are-turning-to-ice-batteries-for-sustainable-air-conditioning

The Data Center Engineer. 2025. Data center cooling loads targeted with new Nostromo Energy thermal storage system. https://thedatacenterengineer.com/news/data-center-cooling-loads-targeted-with-new-nostromo-energy-thermal-storage-system/


¿Cuánta energía demanda la IA hoy y en el futuro?

    La inteligencia artificial (IA) se ha vuelto una herramienta cotidiana, no solo en lo académico, sino que esta última década su uso está siendo indiscriminado a múltiples aplicaciones desde el entretenimiento hasta el sector empresarial. Se ha vuelto muy popular por su practicidad y la comodidad que brinda al usuario, sin embargo, te has preguntado ¿cuánta energía se requiere para brindar una sola respuesta?

Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), una sola solicitud a una de las inteligencias artificiales más famosas, ChatGPT, requiere diez veces más energía que una búsqueda de Google


En la actualidad, se estima que el consumo energético de los centros de carga es de 415 TWh, alrededor de un 1.5% del consumo energético global. Además se espera que la demanda energética pueda multiplicarse hasta 24.4 veces más en 2030. 


Y, ¿qué son los centros de carga? Son las instalaciones donde se desarrollan principalmente los modelos de inteligencia artificial en los servidores y el equipo necesario para mantenerlos en funcionamiento constante. Un centro de datos se conforma principalmente por los siguientes elementos:

  • Servidores: son las computadoras que procesan y guardan información, equipados por CPUs y GPUs.

  • Sistema de almacenamiento: Dispositivos usados para almacenar y respaldar información. 

  • Equipo de networking: el cual incluye interruptores para conectar dispositivos dentro del centro de datos, además de routers para dirigir el tráfico y controladores de carga para optimizar el rendimiento del sistema.

  • Sistema de enfriamiento: Se encarga de regular la temperatura y humedad de la instalación para mantener al equipo operando en condiciones óptimas.

  • Sistema de alimentación ininterrumpida (UPS), baterías y generadores de respaldo: Se encargan de mantener el centro de carga energizado durante apagones. El UPS y los generadores son usados en caso de emergencia, ya que la red eléctrica es la que alimenta toda la instalación.


Elementos de un centro de carga.
Fuente: IEA (2025).

Estos elementos requieren grandes cantidades de energía para funcionar ininterrumpidamente, siendo los servidores los que mayor energía demandan, como el 60% del total, y en segundo lugar está el sistema de enfriamiento, alrededor del 30%. Pero, ¿de dónde proviene esta energía? 

En 2024 se tenía una demanda de 460 TWh, esperando  que crezca a más de 1000 TWh en 2030, y a 1300 TWh en 2035. En la actualidad, el carbón es la principal fuente de energía de esta tecnología, esto debido a que China es la segunda región con el mayor consumo de electricidad, y es bien sabido que siguen teniendo como protagonista a este tipo de combustible. Sin embargo, Estados Unidos y Europa se encuentran en primer y tercer lugar respectivamente,  De esta manera, las energías renovables (principalmente la eólica, solar fotovoltaica e hidroeléctrica) suministran el 27% de la energía de los centros de carga en el mundo. La tercera y cuarta fuente de energía principal es el gas natural (26%) y la nuclear (15%), respectivamente. 

Notablemente, esta es una perfecta área de oportunidad para las energías renovables pues ambas tecnologías están creciendo rápidamente, lo que permitiría que estas fuentes limpias alimenten hasta el 50% de la demanda energética mundial de los centros de carga. Esta medida permitirá disminuir la huella de carbono que la inteligencia artificial está dejando en el mundo.

Pero, no hay que depender de las energía renovables únicamente. Actualmente, hay países que ya están desarrollando leyes para regular el impacto ambiental de la IA, como en la Unión Europea, asimismo, existen recomendaciones por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) sobre la ética, incluyendo la disminución del impacto ambiental, en la IA. 

No se trata de parar el uso de la IA, sino de hacerlo conscientemente y utilizarla de manera más estratégica. Se recomienda usar los distintos tipos de modelos de acuerdo a la complejidad de la tarea a realizar. Los modelos más grandes como los LLMs (Large Lenguaje Models) se pueden destinar a realizar problemas de razonamiento avanzado, mientras que los modelos más pequeños como los SLMs (Small Lenguaje Models) se usen para procesos operativos o repetitivos. Lo anterior debido a que si hay un impacto significativo al usar un modelo u el otro, pues se analizó que los modelos de gran escala pueden consumir hasta 4600 veces más energía que los modelos más simples. 


Bibliografía:

https://unric.org/es/cuanta-energia-utiliza-la-ia/

https://energymagazine.mx/2026/03/ia-en-empresas-podria-multiplicar-hasta-24-veces-su-consumo-energetico-hacia-2030/

https://www.iea.org/reports/energy-and-ai 

https://www.ibm.com/mx-es/think/topics/artificial-intelligence-business 



martes, 5 de mayo de 2026

Aire líquido para almacenar energía: una alternativa poco conocida pero prometedora



Cuando hablamos de energías renovables, casi siempre pensamos en cómo generar electricidad con paneles solares o turbinas eólicas. Pero hay un problema que, al menos a mí, me parece igual de importante y que no siempre se menciona tanto: qué pasa con la energía cuando se produce y no se necesita en ese momento.

Porque el sol no siempre está cuando más se necesita, y el viento tampoco sopla bajo demanda. Entonces, aunque generemos mucha energía limpia, si no sabemos gestionarla bien, se termina desperdiciando. Ahí es donde entran las tecnologías de almacenamiento, y una que me llamó mucho la atención es el almacenamiento en aire líquido (LAES).

Esta tecnología está siendo desarrollada por empresas como Highview Power, que planea poner en marcha una planta bastante grande alrededor de 2026 en el Reino Unido.

Esquema del sistema LAES.

Imagen: Universidad de Dongguk

El funcionamiento del LAES puede sonar raro al inicio, pero en realidad tiene bastante lógica si lo piensas desde la termodinámica. Básicamente, lo que hacen es tomar aire del ambiente, comprimirlo y enfriarlo muchísimo, hasta unos -196 °C, donde el aire se vuelve líquido. Ese aire líquido se guarda en tanques especiales, y cuando se necesita energía, se vuelve a calentar, se expande y mueve una turbina que genera electricidad.

Algo que me pareció interesante es que el aire líquido ocupa muchísimo menos volumen que en estado normal, así que se puede almacenar bastante energía en relativamente poco espacio. Además, si el sistema aprovecha calor residual (por ejemplo, de procesos industriales), puede mejorar su eficiencia, lo cual ya lo hace más atractivo.

Hatsukaichi, Hirochima. Instalacion tecnología LAES (5MW)

Uno de los proyectos más importantes en este tema es el de Highview Power en Carrington, cerca de Manchester. La idea es que esta planta tenga una capacidad de unos 300 MWh y una potencia de 50 MW, lo que le permitiría suministrar energía durante aproximadamente 6 horas.

Más allá de los números, lo interesante (al menos para mí) es que no solo sirve para almacenar energía, sino también para ayudar a estabilizar la red eléctrica. Por ejemplo, puede aportar regulación de frecuencia o soporte de voltaje, cosas que normalmente no pensamos pero que son clave cuando hay muchas renovables conectadas.


Ahora, tampoco es una tecnología perfecta. Tiene cosas muy buenas, pero también algunas limitaciones importantes.

Por un lado, no depende de materiales como el litio o el cobalto, lo cual es una ventaja grande. También se puede instalar en muchos lugares, no como el bombeo hidroeléctrico que necesita condiciones muy específicas. Y algo importante: permite almacenar energía durante varias horas o incluso más tiempo, no solo a corto plazo.

Pero por otro lado, su eficiencia no es tan alta como la de las baterías (anda más o menos entre 60% y 70%), y además la inversión inicial es bastante alta. También hay que considerar que todavía no está tan masificada, así que falta ver cómo se comporta a gran escala en el tiempo.


Algo que me parece clave de todo esto es cómo cambia la forma de analizar los sistemas. Antes una auditoría se centraba más en medir consumos y buscar dónde ahorrar energía. Pero ahora con tecnologías como LAES, también entra en juego cuándo usar o guardar la energía.

Es decir, ya no solo importa cuánto consumes, sino cómo gestionas ese consumo en el tiempo. Y eso implica considerar cosas como almacenamiento disponible, estrategias de uso, incluso precios de la electricidad dependiendo de la hora.

video de funcionamiento:

https://youtu.be/DbMfDztpU_w?si=WQvqT4l3vLTlMIA3


Fuentes:
  • BBC Mundo. (2026). Aire líquido, la fuente de energía limpia. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/articles/c62926n646eo
  • O’Callaghan, O., & Donnellan, P. (2021). Liquid air energy storage systems: A review. Renewable and Sustainable Energy Reviews, 146.
  • Vecchi, A., Li, Y., Mancarella, P., & Sciacovelli, A. (2019). Evaluación del vínculo entre las especificaciones de servicio de equilibrado y el rendimiento termodinámico fuera de diseño de un sistema de almacenamiento de energía de aire líquido (LAES). ETP Annual Conference.
  • Wu, S., Zhou, C., Doroodchi, E., & Moghtaderi, B. (2020). Análisis tecnoeconómico de un sistema integrado de almacenamiento de energía termoquímica y de aire líquido. Energy Conversion and Management, 205, 112341.