miércoles, 13 de mayo de 2026

Desarrollan solución para alargar vida y eficiencia de las baterías de litio-azufre

 La industria de la electromovilidad y todas las demás que utilizan baterías están volteando hacia aquellas con base en litio-azufre (Li-S), ya que tienen mayor capacidad, son más potentes, más ligeras y más baratas.

Sin embargo, su desgaste es mucho más rápido que el de las baterías de iones de litio tradicionales, por lo que la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega está desarrollando una solución llamada HiSep-II que permitiría aumentar los ciclos de carga de 200 a mil.

Un equipo de científicos de la Universidad, liderados por Önder Tekinalp, está haciendo pruebas hasta ahora con éxito con una capa inteligente ultrafina que puede proteger las baterías de Li-S.

¿Por qué se desgastan pronto las baterías con azufre?

Tekinalp explicó que los polisulfuros de litio (LPS) se forman cuando la batería está en funcionamiento y se mueven entre los electrodos, el ánodo –con carga positiva– y cátodo –carga negativa–, un fenómeno llamado “lanzadera”, lo que provoca que la batería se desgaste muy rápido, de manera que pierde capacidad y su vida útil se reducen significativamente.

Por ello, dijo el becario postdoctoral del Departamento de Ingeniería Química, las baterías de Li-S aún no se han incorporado a los vehículos eléctricos.

Los LPS son básicamente son azufre de cadena larga (Li2Sxque se forman cuando el azufre en estado sólido se reduce y acepta iones de litio en el ambiente del electrolito de la batería. Este proceso sucede cuando la batería se descarga.

Los LPS reaccionan con el litio y provoca la pérdida del material activo del ánodo.

¿Cómo actúa el HiSep-II?

Tekinalp refirió que entre los electrodos de la batería se encuentra un separador que evita, entre otros, un corto. Así que, cuando se coloca la micromalla HiSep-II, actúa como un filtro inteligente.

De esta manera, el filtro bolquea el paso de sustancias nocivas mientras permite el libre tránsito de los iones de litio.

El equipo de investigadores notó que la mayoría de los desarrolladores de tecnología que están trabajando para mejorar las baterías de litio-azufre se han concentrado en la química de los cátodos y de los electrolitos, pero ellos, por su parte, han enfocado sus investigaciones en la partición.

Al evitar la acción de los LPS, los ciclos de carga de una batería tipo Li-S pueden aumentar en un factor de cinco. Esto significa que un ciclo de carga, consistente en la carga total de la batería y su descarga total, que actualmente es de solo 200, se quintuplique con la instalación de la capa ultrafina, y podría aumentar a mil.

Ventajas para la electromovilidad

Tekinalp y su equipo consideran que la tecnología en la que están trabajando, ya patentada, puede adelgazar un paquete de baterías de 800 voltios en más de 200 kilogramos.

Esto redituaría en una mejor eficiencia del vehículo y un alcance más largo. Además, el azufre es un elemento abundante, factor que lo hace barato.

Otros usos

Las baterías de Li-S con la tecnología HiSep-II también tienen un amplio campo de uso en las industrias de la aviación, aeroespacial, de los drones y del transporte marítimo, prevén los científicos.

Añadieron que el proceso de fabricación es relativamente barato y amigable ambientalmente hablando.

El equipo que trabaja en el HiSep-II, en el proyecto del mismo nombre, indicó que ya está patentado desde 2023 y la Universidad está trabajando para hacerlo comercialmente viable.

https://energiaadebate.com/desarrollan-solucion-para-alargar-vida-y-eficiencia-de-las-baterias-de-litio-azufre/

La inteligencia artificial al servicio de las energías renovables: la revolución fotovoltaica

 

La inteligencia artificial al servicio de las energías renovables: la revolución fotovoltaica.

De aquí a 2030, se estima una reducción del 40 al 60% en la necesidad de recursos humanos por MW, compensada parcialmente por nuevos roles en la gestión de sistemas de IA y robótica.

El sector solar fotovoltaico está experimentando una transformación silenciosa pero profunda. A medida que la energía fotovoltaica desempeña un papel cada vez más crucial en la transición energética, otra revolución se vislumbra entre bastidores: la IA está sentando las bases para rediseñar todo el ciclo de vida de la energía solar.

En fabricación, la IA generativa puede ir mucho más allá del simple control de calidad: algoritmos de aprendizaje automático optimizarán en tiempo real la producción, analizando miles de combinaciones, maximizando la disponibilidad de las máquinas y reduciendo pérdidas y costes.

La fase de diseño de las instalaciones será la que más rápidamente verá emerger las ventajas aportadas por la IA generativa. Allí donde un ingeniero evalúa decenas de configuraciones, la IA analiza miles, optimizando la producción, los costes y las limitaciones del emplazamiento, identificando diseños económicamente óptimos en un tiempo récord. Otro aspecto clave del uso del procesamiento del lenguaje natural es su adaptabilidad a diferentes contextos legislativos y lingüísticos, acelerando la obtención de permisos.

Incluso la fase de construcción, la más intensiva en recursos humanos, está viendo la llegada de tecnologías inteligentes. Drones realizan levantamientos topográficos de alta precisión, mientras que sistemas inteligentes optimizan los tiempos de instalación. En China y Australia, robots guiados por IA ya instalan paneles a una velocidad cuatro veces superior a la de los humanos.

No obstante, es en la fase de gestión operativa donde la IA demuestra su potencial más disruptivo. El mantenimiento predictivo basado en IA puede reducir los costes de operación, mientras que robots y drones realizan tareas de limpieza, diagnóstico e incluso reparación con un mínimo de supervisión humana, identificando anomalías antes de que se conviertan en fallos.

En la gestión de activos, la IA administra de forma autónoma carteras de instalaciones, maximizando en tiempo real los ingresos mediante el análisis de previsiones meteorológicas, demanda y precios de la electricidad. Por su parte, el procesamiento del lenguaje natural democratiza el acceso para los usuarios residenciales o para segmentos emergentes, como el agrovoltaico.

Esta transformación no está exenta de desafíos. Su implementación requiere inversiones importantes, competencias especializadas y una gestión cuidadosa de la mano de obra. De aquí a 2030, se estima una reducción del 40 al 60% en la necesidad de recursos humanos por MW, compensada parcialmente por nuevos roles en la gestión de sistemas de IA y robótica. Sin embargo, esta evolución también representa una oportunidad: la IA permite paliar la escasez de competencias y mano de obra que podría limitar la expansión del mercado fotovoltaico.

La convergencia entre la IA y la energía solar no es solo una evolución tecnológica: es un facilitador esencial de la transición energética. Hará que el sector fotovoltaico sea más eficiente y más competitivo. Aquellos que integren estratégicamente la IA, inviertan en competencias y aborden proactivamente los desafíos de implementación, darán forma al futuro del sector solar.

https://www.pv-magazine.es/2025/12/23/la-inteligencia-artificial-al-servicio-de-las-energias-renovables-la-revolucion-fotovoltaica/

martes, 12 de mayo de 2026

Hielo como batería: tecnología antigua, problema urgente

Cuando pensamos en almacenamiento de energía, casi siempre imaginamos enormes racks de baterías de litio, cables y pantallas parpadeantes. Pocas personas piensan en agua congelada. Y sin embargo, el hielo está emergiendo como una de las respuestas a uno de los  problemas energéticos más urgentes de nuestra época, que consiste en cómo enfriar una civilización que cada vez demanda más electricidad sin colapsar las redes que la sostienen.


El principio físico detrás de las baterías de hielo es tan simple como efectivo. Todo parte del concepto de calor latente. Cuando el agua pasa de líquido a sólido, libera o absorbe una cantidad enorme de energía sin cambiar de temperatura. Para visualizar la diferencia: enfriar un kilogramo de agua de 20°C a 0°C requiere apenas 84 kilojoules. Eso es calor sensible, el que sí mueve el termómetro. Pero convertir ese mismo kilogramo de agua a 0°C en hielo a 0°C requiere 334 kilojoules adicionales, sin que la temperatura cambie ni un grado. Para dimensionar esa cantidad: 334 kilojoules es la energía suficiente para hervir un litro de agua desde temperatura ambiente. Todo eso está guardado en un simple kilogramo de hielo. Es decir, el simple acto de congelar guarda cuatro veces más energía que todo el proceso de enfriamiento previo.



Los sistemas aprovechan esto congelando grandes volúmenes de agua por la noche usando compresores eléctricos. Al día siguiente, cuando el edificio necesita enfriarse, el hielo se derrite absorbiendo el calor del ambiente y enfriando el agua que circula por las tuberías del edificio. El compresor descansa y la red eléctrica también.




Aquí es donde entra un problema que muchas personas no visualizan, que es el estrés de la red eléctrica en horas pico. Imagina que en una ciudad de un millón de habitantes, entre las 2 y las 6 de la tarde, todos encienden el aire acondicionado al mismo tiempo. La demanda se dispara en cuestión de minutos y las plantas generadoras convencionales no pueden responder tan rápido. Por ello, se deben tener en reserva plantas de respaldo llamadas centrales de punta o “peaker plants” que funcionan con gas natural, diesel o combustóleo, y solo se activan en esos momentos críticos. Son las más contaminantes y las más costosas de operar. Cada edificio que usa una batería de hielo es un edificio que deja de pedirle energía a la red exactamente en ese momento de crisis, reduciendo directamente la necesidad de quemar combustibles fósiles de emergencia.



Existe una versión aún más poderosa de este sistema relacionada con los paneles solares. La generación fotovoltaica produce su máxima energía entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde, justo antes del pico de demanda de enfriamiento, y deja de generar cuando el sol se oculta. Esto provoca que mucha de esa energía limpia simplemente se desperdicie. La batería de hielo resuelve este desajuste de forma brillante porque el sistema puede configurarse para usar la generación solar del mediodía para producir hielo que luego enfriará el edificio durante la tarde pico. La energía del sol queda literalmente atrapada en bloques de hielo, lista para ser liberada cuando más se necesita.


Los casos reales confirman que esto no es solo teoría. El Hospital Norton Audubon en Kentucky congela 280,000 litros de agua cada noche y estiman que el sistema y otras medidas de ahorro energético le han ahorrado casi 4 millones de dólares desde 2016. La empresa Nostromo Energy instaló sus IceBricks en el Hotel Beverly Hilton en Los Ángeles y en 2025 lanzó una versión diseñada específicamente para centros de datos de inteligencia artificia. 


Debemos ser realistas y entender que las baterías de hielo no son una solución mágica definitiva, sino una pieza fundamental de un rompecabezas mucho más grande. No van a resolver la crisis climática por sí solas, pero ofrecen una herramienta de gestión térmica que nos da algo invaluable: tiempo y estabilidad. La pregunta no es si funcionan, pues ya lo demostraron, sino cuántos sectores seguirán ignorando que una parte de la solución lleva décadas esperando en el congelador.




Fuentes: 

U.S. News & World Report. 2025. Buildings are turning to ‘ice batteries’ for sustainable air conditioning. U.S. News. https://www.usnews.com/news/business/articles/2025-10-07/buildings-are-turning-to-ice-batteries-for-sustainable-air-conditioning

The Data Center Engineer. 2025. Data center cooling loads targeted with new Nostromo Energy thermal storage system. https://thedatacenterengineer.com/news/data-center-cooling-loads-targeted-with-new-nostromo-energy-thermal-storage-system/


¿Cuánta energía demanda la IA hoy y en el futuro?

    La inteligencia artificial (IA) se ha vuelto una herramienta cotidiana, no solo en lo académico, sino que esta última década su uso está siendo indiscriminado a múltiples aplicaciones desde el entretenimiento hasta el sector empresarial. Se ha vuelto muy popular por su practicidad y la comodidad que brinda al usuario, sin embargo, te has preguntado ¿cuánta energía se requiere para brindar una sola respuesta?

Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), una sola solicitud a una de las inteligencias artificiales más famosas, ChatGPT, requiere diez veces más energía que una búsqueda de Google


En la actualidad, se estima que el consumo energético de los centros de carga es de 415 TWh, alrededor de un 1.5% del consumo energético global. Además se espera que la demanda energética pueda multiplicarse hasta 24.4 veces más en 2030. 


Y, ¿qué son los centros de carga? Son las instalaciones donde se desarrollan principalmente los modelos de inteligencia artificial en los servidores y el equipo necesario para mantenerlos en funcionamiento constante. Un centro de datos se conforma principalmente por los siguientes elementos:

  • Servidores: son las computadoras que procesan y guardan información, equipados por CPUs y GPUs.

  • Sistema de almacenamiento: Dispositivos usados para almacenar y respaldar información. 

  • Equipo de networking: el cual incluye interruptores para conectar dispositivos dentro del centro de datos, además de routers para dirigir el tráfico y controladores de carga para optimizar el rendimiento del sistema.

  • Sistema de enfriamiento: Se encarga de regular la temperatura y humedad de la instalación para mantener al equipo operando en condiciones óptimas.

  • Sistema de alimentación ininterrumpida (UPS), baterías y generadores de respaldo: Se encargan de mantener el centro de carga energizado durante apagones. El UPS y los generadores son usados en caso de emergencia, ya que la red eléctrica es la que alimenta toda la instalación.


Elementos de un centro de carga.
Fuente: IEA (2025).

Estos elementos requieren grandes cantidades de energía para funcionar ininterrumpidamente, siendo los servidores los que mayor energía demandan, como el 60% del total, y en segundo lugar está el sistema de enfriamiento, alrededor del 30%. Pero, ¿de dónde proviene esta energía? 

En 2024 se tenía una demanda de 460 TWh, esperando  que crezca a más de 1000 TWh en 2030, y a 1300 TWh en 2035. En la actualidad, el carbón es la principal fuente de energía de esta tecnología, esto debido a que China es la segunda región con el mayor consumo de electricidad, y es bien sabido que siguen teniendo como protagonista a este tipo de combustible. Sin embargo, Estados Unidos y Europa se encuentran en primer y tercer lugar respectivamente,  De esta manera, las energías renovables (principalmente la eólica, solar fotovoltaica e hidroeléctrica) suministran el 27% de la energía de los centros de carga en el mundo. La tercera y cuarta fuente de energía principal es el gas natural (26%) y la nuclear (15%), respectivamente. 

Notablemente, esta es una perfecta área de oportunidad para las energías renovables pues ambas tecnologías están creciendo rápidamente, lo que permitiría que estas fuentes limpias alimenten hasta el 50% de la demanda energética mundial de los centros de carga. Esta medida permitirá disminuir la huella de carbono que la inteligencia artificial está dejando en el mundo.

Pero, no hay que depender de las energía renovables únicamente. Actualmente, hay países que ya están desarrollando leyes para regular el impacto ambiental de la IA, como en la Unión Europea, asimismo, existen recomendaciones por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) sobre la ética, incluyendo la disminución del impacto ambiental, en la IA. 

No se trata de parar el uso de la IA, sino de hacerlo conscientemente y utilizarla de manera más estratégica. Se recomienda usar los distintos tipos de modelos de acuerdo a la complejidad de la tarea a realizar. Los modelos más grandes como los LLMs (Large Lenguaje Models) se pueden destinar a realizar problemas de razonamiento avanzado, mientras que los modelos más pequeños como los SLMs (Small Lenguaje Models) se usen para procesos operativos o repetitivos. Lo anterior debido a que si hay un impacto significativo al usar un modelo u el otro, pues se analizó que los modelos de gran escala pueden consumir hasta 4600 veces más energía que los modelos más simples. 


Bibliografía:

https://unric.org/es/cuanta-energia-utiliza-la-ia/

https://energymagazine.mx/2026/03/ia-en-empresas-podria-multiplicar-hasta-24-veces-su-consumo-energetico-hacia-2030/

https://www.iea.org/reports/energy-and-ai 

https://www.ibm.com/mx-es/think/topics/artificial-intelligence-business 



martes, 5 de mayo de 2026

Aire líquido para almacenar energía: una alternativa poco conocida pero prometedora



Cuando hablamos de energías renovables, casi siempre pensamos en cómo generar electricidad con paneles solares o turbinas eólicas. Pero hay un problema que, al menos a mí, me parece igual de importante y que no siempre se menciona tanto: qué pasa con la energía cuando se produce y no se necesita en ese momento.

Porque el sol no siempre está cuando más se necesita, y el viento tampoco sopla bajo demanda. Entonces, aunque generemos mucha energía limpia, si no sabemos gestionarla bien, se termina desperdiciando. Ahí es donde entran las tecnologías de almacenamiento, y una que me llamó mucho la atención es el almacenamiento en aire líquido (LAES).

Esta tecnología está siendo desarrollada por empresas como Highview Power, que planea poner en marcha una planta bastante grande alrededor de 2026 en el Reino Unido.

Esquema del sistema LAES.

Imagen: Universidad de Dongguk

El funcionamiento del LAES puede sonar raro al inicio, pero en realidad tiene bastante lógica si lo piensas desde la termodinámica. Básicamente, lo que hacen es tomar aire del ambiente, comprimirlo y enfriarlo muchísimo, hasta unos -196 °C, donde el aire se vuelve líquido. Ese aire líquido se guarda en tanques especiales, y cuando se necesita energía, se vuelve a calentar, se expande y mueve una turbina que genera electricidad.

Algo que me pareció interesante es que el aire líquido ocupa muchísimo menos volumen que en estado normal, así que se puede almacenar bastante energía en relativamente poco espacio. Además, si el sistema aprovecha calor residual (por ejemplo, de procesos industriales), puede mejorar su eficiencia, lo cual ya lo hace más atractivo.

Hatsukaichi, Hirochima. Instalacion tecnología LAES (5MW)

Uno de los proyectos más importantes en este tema es el de Highview Power en Carrington, cerca de Manchester. La idea es que esta planta tenga una capacidad de unos 300 MWh y una potencia de 50 MW, lo que le permitiría suministrar energía durante aproximadamente 6 horas.

Más allá de los números, lo interesante (al menos para mí) es que no solo sirve para almacenar energía, sino también para ayudar a estabilizar la red eléctrica. Por ejemplo, puede aportar regulación de frecuencia o soporte de voltaje, cosas que normalmente no pensamos pero que son clave cuando hay muchas renovables conectadas.


Ahora, tampoco es una tecnología perfecta. Tiene cosas muy buenas, pero también algunas limitaciones importantes.

Por un lado, no depende de materiales como el litio o el cobalto, lo cual es una ventaja grande. También se puede instalar en muchos lugares, no como el bombeo hidroeléctrico que necesita condiciones muy específicas. Y algo importante: permite almacenar energía durante varias horas o incluso más tiempo, no solo a corto plazo.

Pero por otro lado, su eficiencia no es tan alta como la de las baterías (anda más o menos entre 60% y 70%), y además la inversión inicial es bastante alta. También hay que considerar que todavía no está tan masificada, así que falta ver cómo se comporta a gran escala en el tiempo.


Algo que me parece clave de todo esto es cómo cambia la forma de analizar los sistemas. Antes una auditoría se centraba más en medir consumos y buscar dónde ahorrar energía. Pero ahora con tecnologías como LAES, también entra en juego cuándo usar o guardar la energía.

Es decir, ya no solo importa cuánto consumes, sino cómo gestionas ese consumo en el tiempo. Y eso implica considerar cosas como almacenamiento disponible, estrategias de uso, incluso precios de la electricidad dependiendo de la hora.

video de funcionamiento:

https://youtu.be/DbMfDztpU_w?si=WQvqT4l3vLTlMIA3


Fuentes:
  • BBC Mundo. (2026). Aire líquido, la fuente de energía limpia. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/articles/c62926n646eo
  • O’Callaghan, O., & Donnellan, P. (2021). Liquid air energy storage systems: A review. Renewable and Sustainable Energy Reviews, 146.
  • Vecchi, A., Li, Y., Mancarella, P., & Sciacovelli, A. (2019). Evaluación del vínculo entre las especificaciones de servicio de equilibrado y el rendimiento termodinámico fuera de diseño de un sistema de almacenamiento de energía de aire líquido (LAES). ETP Annual Conference.
  • Wu, S., Zhou, C., Doroodchi, E., & Moghtaderi, B. (2020). Análisis tecnoeconómico de un sistema integrado de almacenamiento de energía termoquímica y de aire líquido. Energy Conversion and Management, 205, 112341.

lunes, 4 de mayo de 2026

IMPACTO DE LA GUERRA EN EL MERCADO GLOBAL

 Este año, los precios de la energía aumentarán 24 por ciento, dado que la guerra en Medio Oriente provoca una grave conmoción en los mercados mundiales de productos básicos, de acuerdo con un nuevo informe del Banco Mundial (BM).

Los precios generales de los productos básicos aumentarán 16 por ciento, impulsados por el vertiginoso incremento de los precios de la energía y de los fertilizantes, así como por los máximos históricos alcanzados por varios metales claves, señaló el BM.

A su vez, en el análisis Perspectivas de los mercados de productos básicos, el organismo internacional indicó que la crisis tendrá graves consecuencias para la creación de empleo y el desarrollo.

“Los ataques a la infraestructura energética y las interrupciones del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de 35 por ciento del comercio mundial de petróleo crudo transportado por mar, han desencadenado la mayor crisis de suministro de petróleo registrada hasta la fecha, con una reducción inicial en el suministro mundial de alrededor de 10 millones de barriles por día”, destacó.

Detalló que tras situarse en niveles moderados desde su máximo reciente, a mediados de abril, los precios del petróleo Brent se mantuvieron más de 50 por ciento por encima de los niveles registrados a principios de año”.

El BM pronosticó que en 2026, el petróleo Brent alcanzará un promedio de 86 dólares por barril, lo que representa un marcado aumento respecto a los 69 dólares por barril registrados en 2025.

“Estos pronósticos suponen que las perturbaciones más agudas terminarán en mayo y que a finales de 2026, el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz volverá gradualmente a los niveles anteriores a la guerra”, confió la institución.

“La guerra está golpeando la economía mundial en oleadas acumulativas: primero con el aumento de los precios de la energía, luego con el aumento de los precios de los alimentos y, por último, con el aumento de la inflación, que elevará las tasas de interés y encarecerá aún más la deuda”, señaló Indermit Gill, economista en jefe y vicepresidente sénior de economía del desarrollo del Grupo Banco Mundial.

“Una cruda verdad: la guerra es el desarrollo a la inversa”

“Las personas más pobres, que gastan la mayor parte de sus ingresos en alimentos y combustibles, serán las más perjudicadas, al igual que las economías en desarrollo que ya se ven agobiadas por una pesada carga de deuda. Todo esto es un recordatorio de una cruda verdad: la guerra es el desarrollo a la inversa”, señaló Gill.

De acuerdo con el Programa Mundial de Alimentos, si el conflicto en Medio Oriente se prolonga, las presiones sobre el suministro y la asequibilidad de los alimentos podrían empujar hasta a 45 millones de personas más a una situación de inseguridad alimentaria aguda este año.

También se espera que los precios de los metales básicos, como el aluminio, el cobre y el estaño, alcancen máximos históricos producto de la fuerte demanda relacionada con sectores como los centros de datos, los vehículos eléctricos y la energía renovable.

martes, 28 de abril de 2026


 Los seguidores solares sufren mayor desgaste por UV que las estructuras fijas


Seguir al sol durante todo el día es una excelente estrategia para generar más energía, pero esto también significa que el panel se desgasta más rápido. Un estudio reciente de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW) confirma que los paneles con movimiento se desgastan más rápido que los que están fijos.



¿Por qué sucede esto? La explicación se encuentra en cómo recibimos la energía solar. Según los principios básicos de la ingeniería solar (como los que explican en Duffie & Beckman), el sol no solo nos envía luz visible, también rayos ultravioleta (UV). Aunque estos rayos son solo una pequeña parte de la energía solar, son los más fuertes y "agresivos" para los materiales.



Al usar seguidores, el panel está siempre en el ángulo perfecto para recibir el máximo impacto de estos rayos. El estudio dice que:

  1. Exposición extrema: En zonas muy soleadas, los seguidores reciben hasta 1.5 veces más radiación UV que una estructura fija.

  2. Desgaste acelerado: Este baño constante de rayos UV hace que los materiales internos del panel se degraden casi el doble de rápido.

  3. El calor no ayuda: Como también explican los manuales técnicos, cuando combinamos mucha radiación con el calor del ambiente, los paneles sufren todavía más.



No se trata de dejar de usar seguidores, sino de entender que no podemos evaluar igual a un panel que irá a un desierto que a uno que irá a una ciudad fresca. Las pruebas actuales de fábrica son muy sencillas y resultan insuficientes frente a la realidad de un desierto.

Para que nuestras plantas solares duren los 25 años prometidos, necesitamos elegir paneles diseñados para aguantar este esfuerzo extra, especialmente si van a estar en constante movimiento siguiendo al sol.

Fuentes.

Closing the UV-Induced Photodegradation Gap, publicado en IEEE Journal of Photovoltaics (UNSW, 2026).  

https://www.pv-magazine-mexico.com/2026/04/15/investigadores-concluyen-que-las-plantas-fotovoltaicas-con-seguidores-experimentan-una-degradacion-por-uv-superior-a-las-que-usan-estructura-fija/

Duffie, J. A., & Beckman, W. A. Solar Engineering of Thermal Processes. John Wiley & Sons.