El reciente hito publicado en Nature Energy por el Instituto de Física Química de Dalian redefine los límites termodinámicos de las baterías acuosas, una categoría históricamente relegada a aplicaciones de baja potencia debido a la estrecha ventana de estabilidad electroquímica del agua, fijada teóricamente en 1.23 V. El equipo de investigación ha logrado flanquear esta limitación mediante el diseño de un electrolito de "hetero-halógenos" que explota una transferencia multielectrónica de los pares redox I- /IO3-. A diferencia de las baterías de flujo convencionales, este sistema introduce bromo (Br-) en la solución para actuar como un mediador químico crítico. Durante el proceso de oxidación, el bromo facilita la formación de un intermediario de bromuro de yodo (IBr), el cual reduce la barrera de energía de activación y estabiliza la transición hacia el yodato, evitando la precipitación irreversible de especies sólidas que suelen pasivar los electrodos en sistemas acuosos tradicionales.
Desde la perspectiva de la termodinámica aplicada, este mecanismo de transferencia de seis electrones permite alcanzar una capacidad específica volumétrica que supera los 840 Ah/L, lo que se traduce en una densidad de energía de 1,200 Wh/L. Este valor no solo es un récord para sistemas electrolíticos no orgánicos, sino que posiciona a esta tecnología en competencia directa con las celdas de estado sólido y las químicas de ion-litio NCM (Níquel-Cobalto-Manganeso). La clave de esta densidad reside en la optimización de la molaridad del electrolito y el control del pH neutro, lo que permite una actividad iónica elevada sin comprometer la integridad estructural de los colectores de corriente. Para un ingeniero energético, esto representa la posibilidad de diseñar sistemas de almacenamiento masivo con una huella espacial reducida, facilitando su integración en microrredes donde el espacio es un recurso limitado.
En cuanto a la gestión de activos y el ciclo de vida, el aspecto más disruptivo de esta arquitectura es su estabilidad cíclica, proyectada en 120,000 ciclos bajo condiciones controladas de laboratorio. Esta longevidad es consecuencia directa de la reversibilidad química del par yodo-bromuro y la ausencia de formación de dendritas, un problema crónico en los ánodos de litio metálico. En las pruebas de desempeño, el uso de un ánodo de vanadio demostró que la degradación de la capacidad es casi despreciable tras miles de horas de operación continua. Para la ingeniería de proyectos renovables, esta característica altera fundamentalmente el cálculo del Costo Nivelado de Almacenamiento (LCOE), ya que la vida útil de la batería se alinea, o incluso supera, la vida operativa de los generadores fotovoltaicos o los sistemas de biodigestión, eliminando los gastos de capital (CAPEX) recurrentes asociados al reemplazo de celdas degradadas.
Finalmente, la implementación de un electrolito acuoso inherentemente incombustible elimina la necesidad de sistemas auxiliares de gestión térmica compleja (BMS) y supresión de incendios por inundación de gas, simplificando el balance de sistema (BOS). En el diseño de infraestructuras críticas o arquitectura bioclimática, donde la seguridad humana y la resiliencia son pilares fundamentales, la eliminación del riesgo de thermal runaway (fuga térmica) permite ubicar los bancos de baterías en sótanos o áreas confinadas sin las restricciones normativas severas que enfrentan las tecnologías de litio. Aunque el reto técnico inmediato reside en sustituir los ánodos de metales de transición por alternativas más abundantes y de menor impacto ambiental, la validación de esta ruta química confirma que el almacenamiento electroquímico puede ser simultáneamente denso, seguro y duradero a una escala industrial sin precedentes.
Cesar Alonso Salas Rojas 8A
Bibliografía
https://ecoinventos.com/investigadores-chinos-crean-bateria-de-agua-ultraduradera-con-120-000-cargas-con-potencial-para-desplazar-al-litio-durante-decadas/
Chen, H., Feng, S., Wang, Y., Zhong, L., Liang, W., Shi, K., ... & Lyu, H. L. (2026). An aqueous battery using an electrolyte with a pH of 7 and suitable for direct environmental discard. Nature Communications.