Los investigadores han encontrado una forma de embotellar la energía del sol, y es en forma líquida.
Investigadores
de la Universidad de California, Santa Bárbara
desarrollaron un sistema para almacenar energía solar en forma líquida, utilizando una molécula llamada
pirimidona. El avance fue publicado en la revista Science por la profesora Grace Han, lo que
respalda su validez.
El mayor desafío de la energía solar es su almacenamiento, debido a su intermitencia (noche y problemas meteorologicos). Actualmente su almasenamiento depende de baterías de ion-litio o de la red eléctrica, pero estas opciones tienen limitaciones.
El equipo
de la UC Santa Bárbara desarrolló una molécula capaz de:
- Capturar energía solar
cuando se expone a la luz.
- Transformarse a un estado de
alta energía.
- Almacenar esa energía en
forma de calor.
- Liberarla bajo demanda.
Lo más importante de la molecula es su alta densidad energética (1.6 MJ/kg), casi el doble de la densidad energetica que una batería de ion-litio convencional (≈0.9 MJ/kg) y en lugar de almacenar electricidad, almacena energía térmica química. este sistema es reversible y reciclable, lo que permite múltiples ciclos sin una degradación significativa. Esta puede generar suficiente calor para hervir agua en condiciones ambientales, demostrando su gran potencial energético.
COMENTARIO.
Desde mi punto de vista considero que es una
excelente noticia por varias razones:
1. 1. Soluciona
uno de los obstáculos
para la energía solar que es la
intermitencia ya que un sistema que almacene energía directamente en forma
química-térmica reduce la necesidad de baterías eléctricas.
2. 2. Alta densidad energética ya que una mayor densidad
implica:
- Menor volumen de
almacenamiento.
- Mayor eficiencia por unidad
de material.
3. 3. Reducción de dependencia
del litio ya que las baterías de este material generan residuos electrónicos
4. 4. Aplicaciones fuera de la red el material, puede bombearse como un fluido, abre posibilidades como:
- Calentamiento de agua en sistemas térmicos residenciales.
- Aplicaciones rurales sin conexión eléctrica.
- Disminución de emisiones indirectas asociadas a fabricación de baterías.
- Mayor vida útil del sistema de almacenamiento.
- Aprovechamiento directo del calor solar sin conversión eléctrica intermedia.
- Reducción de pérdidas por conversión (electricidad → calor).
-
Almacenar energía en forma de calor evita pérdidas asociadas a transformaciones. energéticas, lo que mejora el rendimiento global del sistema.
Como
estudiante de Ingeniería en Fuentes de Energía Renovable, considero que este
desarrollo representa un cambio conceptual importante: pasar de almacenar
electricidad a almacenar energía solar en forma molecular. No sustituye
completamente a las baterías eléctricas, pero sí abre un nuevo campo dentro del
almacenamiento térmico químico.
Aunque todavía se encuentra en fase experimental y requiere escalamiento industrial, si logra superar las barreras de costo y producción a gran escala, podría convertirse en una solución estratégica para regiones con alta radiación solar como Baja California Sur en sistemas de calentamiento de agua residencial y hotelero, aplicación en comunidades rurales aisladas y desalinización solar térmica
Esta noticia no solo es relevante por el avance científico, sino
porque propone una alternativa real para mejorar la eficiencia del
almacenamiento solar, reducir impactos ambientales y fortalecer la
independencia energética regional.

funciona de forma similar a los calentadores solares de agua, pero con la característica añadida de almacenamiento químico de calor. Crédito: Shutterstock